Vaya día, director’s cut; con comentarios de los actores

Vaya día.
Me despierto aún borracho pero muy contento.
Desayunando veo a un tipo con un certificado que le han dado por donar sangre. Me voy allí directo. Bueno, mejor me tomo el desayuno antes mejor a ver si me baja el cieguete 😉
Me voy allí, me toman la presión, preguntan mi nombre y me dicen que firme una hoja de donante con mil campos a rellenar y que solo pone Goutam. Les apunto mi grupo sanguíneo al menos y, ahí en medio de la calle, me enchufan la bolsa de zumo. Rodeado de niños.

Al terminar le digo a la enfermera en prácticas que quiero llenar una segunda bolsa, me que dice que vale, pero que dentro de 3 meses.
Me dan de desayunar otra vez y les digo que diploma no hace falta, que no van con mi religión.

Donando sangre en PhokaraAl volver me encuentro con los pilotos de paragliding en su bar habitual y me siento a tomarme un café orgánico in de nait con ellos y aprender un poco sobre volar. Van llegando más y se van presentando situaciones peliagudas en las historias de “una vez en el aire”. De repente viene un tipo con pinta de tribu de montaña y nos ofrece yarsagumba [“dbyar rtswa dgun’bu” (summer grass, winter worm)]. Oigo algún juego de precios y le ofrezco 200 por 2. El tipo viene hasta mi, le doy el dinero y me ofrece la bolsa para que elija. Cojo el más grande de todos, y otro que tiene un color diferente, mucho más oscuro que el resto. Hablando con los pilotos me dicen que el efecto no es tanto alopático sino como homeopático.

Así que en vez de esperarme a ver alguna mujer que hacer partícipe de mi aumentada potencia sexual, me pongo a diseccionar e ingerir el invento.

Vuelvo y me voy encontrando con colegas y vecinas. Me paro ha hablar un poco en la construcción del earthship y aparecen un par que me dicen que nos vamos a duchar en una cascada. Claro que sí! Un cascada bastante refugiada y no muy grande ni con el agua muy helada. Precioso! Me ducho en pelotas pero los nepalís no acaban de entender eso de quitárselo todo y se dejan los gayumbos. Somos solo 3 tíos, no se que va a pasar. Mientras ellos acaban me doy unas vueltas alrededor, primero admirando las rocas y luego coleccionando bolsitas de plástico. En una de esas pasadas veo algo psicodélico y que parece estar vivo. Una oruga en una hoja. Oruga psicodélica

Vuelvo a casa con una sonrisa enorme, unas piedras del río y una moneda de 5 baht.

Me tiro en la cama desnudo escuchando música explorando mu cuerpo.
Me llama Olga y me intenta soltar el rollo “novia que siempre tiene la razón enfadada por el comportamiento de su compañero anoche en sociedad”. Intento participar lo mínimo posible par que pase rápido pero se enrolla ella sola. Ni aún colgándole a mitad se da por aludida. Y así, 45 minutos después consigo dejar el teléfono y seguir a lo mío.
Una vez termino de darme placer voy al baño a refrescarme.
Todo muy presente y tan detallado en un estado post-clímax que me paro a observarme un poco más.
Al levantar la tapa de váter pasa algo sorprendente. Bustos detalladísimos se aparecen en rápidas sucesión sobre las manchas de humedad. Un vez me centro en ello consigo hacer la sucesión mucho más lenta y menos aleatoria. Empiezo a poder cambiar partes de los gestos, incluso a través de cambiar mis propios gestos, que no se reflejan en nada a la vista.
Al rato, cuando ya estoy a gusto del nivel de control sobre la situación me voy al espejo. Me miro y al volver a mirar por manchas he humedad intento reproducir mi jeto muy ineficazmente. Me doy cuenta de que nunca he visto mi cara impresa en algo, en alguien, fuera de mi.
Vuelvo a tirarme en la cama y una sensación de bienestar me invade cuando estoy completamente estirada y relajado. Pensamientos divertidamente extraños se entremezclan con micro-experiencias oníricas.

Algún sonido del exterior me hace salir del trance y voy a baño a refrescarme otra vez y noto que el control motor no es muy serio. Empiezo realmente a pensar que hay psiolocibina recorriendo mi renovada sangre.

Volviendo hacia la cama el control motor se hace cada vez más aparatoso. Me cuesta mantener la concentración, ya que cualquier cosa estática que me paro a observar se convierte en un paraíso caleidoscópico.

Me pongo La Blue Girl, un hentai ochentero muy sexy sobre ninjas y demonios que dominan el sexcraft, en el que se entremezcla el humor, el sexo con tentáculos y sentimientos de verdadero amor conyugal, familiar y de amistad.

Ahora puedo ver imágenes de ninjas en la ventana, incluso puedo hacer la ventana mucho más grande con la mirada y ver las banderas que odean ahí fuera, fuera de mi campo de visión real, pero que están ahí cuando compruebo basando la percepción en la de los dos primero ojos sobre el tercero.

Igual debería comer algo. El estar generando sangre nueva que fluye a través de mi con una nueva adición en el serum igual necesita de ATPs para retomar el control de los músculos.

Caminando por la calle en busca de una hamburguesa vegetal me parece estar flotando sobre una nube y le voy explicando a vecinas y colegas mi situación. Cada nepalí tiene su propia visión, pero ninguna coincide con la mía: que el hongo que infectó la larva de oruga era enteogénico y tenía capacidad de sistetizar psilocibina y psilocina. Unos me dicen que si la he tomado pura habría sido carísima y no tendría que tener efecto alguno a menos que lo tome mañana y noche cada día. Otros directamente me explican que el interior de la yarsagumba que pulula por ahí suele ser fake y no tiene más efecto que morder una ramita de la planta/escoba. Ohm parece el menos escéptico en cuanto mis experiencias y me sugiere que al tratarse de una medicina, puede tener efecto diferentes al tomarse en casos de no suplir ninguna carencia, parecido al efecto de Romilar tomado en cantidades más grandes que las de la cura. Está mezclando dos conceptos diferentes como uso y dosis entremezclados para sacar una conclusión aparentemente lógica de que lo ha provocado la vasodilatación asociada a las medicinas sobre la potencia sexual. Al menos es el que más a razonado sobre ello, sin caer en brujería.

Me pongo Elementary para mantener mi mente concentrada y ocupada en complicadas exentricidades y sagacidad guionizada.


Día 2. La desorientación sigue, pero ahora es más parecida a la embriaguez por alcohol y una insolación. Mucho más suave pero aún no me atrevería a conducir maquinaria pesada. Manejar el ordena, que es algo que me sale naturalmente, se me hace tosco y ortopédico.

Seguiremos informando… mientras me sentaré un rato a observar a mis colegas las hormigas.

Alimentado a las hormigas

Imágenes de más insectos ensetaos (cordyceps) >>

http://www.mushroaming.com/blogs/cordyceps

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