Pokhara revisited

Universal GH

Pokhara, lakeside, probablemente el lugar más caro de Nepal.
Los precios están tan inflados que parece que estés en París y la calidad de lo que no es caro deja mucho que desear. Así que comer y beber local aquí es una aventura.

Todo parece concentrado a lo largo de la larga y serpenteante calle que recorre el lago. Parece Hollywood. Luego está la gran avenida central que recuerda a esa ciudad de Nevada, en una peli postapocalíptica.

Otra de las denigrantes características del turismo en la zona es que las nepalís se vuelven especialmente vagas e irritables en baja temporada. Ya han hecho todo el dinero que querían, así que cuando mueven un dedo ahora sienten que te están haciendo un favor, y aunque los precios de todo parece ser el mismo, el servicio está muy degradado.

Es una trampa mortal, y un par de días de locura puede hacerse con tu presupuesto de todo el mes, literalmente.

Lo mínimo por dormir aquí son 300, ya que para la gente que vive aquí la vida también es cara: alquileres, facturas, impuestos… Así que fui a por lo mejor, y lo encontré, a un cuarto del precio real: segunda linea del lago, tranquilito, muy luminoso con terracita con mesa y silla, cama de verdad, doble y megacómoda, soy el único huésped, más de 1 mega de bajada (cuando funciona, que es el 25% del tiempo), y algunos días más de 12 horas de electricidad (en horarios extraños).

Rodeado por las montañas, las nubes, el lago, el sonido de pájaros, insectos y anfibios, respirando aire limpio, todo el barullo de KTM queda tan lejano que ya no quiere ser real.

La Tormenta sigue, las luces petardean, los transformadores arden, se oye el pitido de cientos de inverters, sigo con la esperanza de que ni el convertidor ni el portátil exploten, sigo conociendo a nepalís estafadores o borrachos, otros interesantes y con gran corazón.

Contenido
Forma
Total

Leave a comment

Your email address will not be published.

*